Con el final del verano, empieza también la cuenta atrás para preparar la piscina de cara a los meses fríos. Cada año, cuando llega la primavera, recibimos las mismas consultas: piscinas que parecían bien cubiertas pero que aparecen con agua verdosa, parámetros químicos descontrolados o filtros saturados de suciedad. La causa casi siempre es la misma: un invernaje mal hecho o directamente inexistente.
En zonas como el Garraf y el Baix Penedès, el otoño y el invierno pueden ser especialmente exigentes para una piscina: lluvias intensas, episodios de calima, humedad elevada, bajadas puntuales de temperatura y menos horas de sol crean el escenario perfecto para la aparición de algas, desequilibrios químicos y averías técnicas.
La buena noticia es que, empezando ahora, en septiembre, puedes planificar con tiempo un mantenimiento invernal correcto y evitar casi todos estos problemas. Cuidar la piscina durante el invierno es, además, mucho más económico que recuperar una piscina abandonada en marzo o abril. En esta guía te explicamos, paso a paso y con criterios técnicos reales, cómo invernar tu piscina correctamente para llegar a la primavera con un agua limpia y un equipo en perfecto estado.
Cuándo empezar el invernaje de la piscina
Lo ideal es iniciar la preparación de la piscina para el invierno entre finales de octubre y noviembre, una vez terminada la temporada de baño y con el agua todavía a una temperatura razonable para trabajar. Septiembre es, por tanto, el momento perfecto para revisar el estado del equipo, encargar los productos de invernaje y, si lo prefieres, reservar ya un servicio profesional antes de que llegue la avalancha de peticiones de última hora.
Si por cualquier motivo el invernaje se retrasa, diciembre y enero siguen siendo meses válidos para corregir parámetros y limpiar el sistema, aunque cuanto antes se actúe, menos margen hay para que los problemas se agraven.
Preparación inicial: nivel de agua y limpieza general
No vacíes nunca la piscina por completo. Lo recomendable es bajar el nivel hasta dejar el agua justo por debajo de los skimmers (aproximadamente un 80–90 % del volumen total), manteniendo así suficiente agua para proteger la estructura del vaso frente a movimientos del terreno y cambios de temperatura.
Antes de cualquier tratamiento químico:
- Retira hojas, ramas e insectos con una red de superficie.
- Cepilla paredes, fondo y línea de agua.
- Aspira el fondo y limpia bien los cestillos de los skimmers.
- Si el agua está turbia, aplica un clarificador y filtra varias horas antes de continuar.
Análisis y equilibrio del agua
Un buen invernaje empieza siempre con el agua equilibrada. Mide y ajusta estos parámetros antes de aplicar cualquier producto de invernaje:
- pH: 7,2 – 7,6
- Cloro libre: 1 – 3 ppm
- Alcalinidad total: 80 – 120 ppm
- Dureza cálcica: 200 – 400 ppm
En zonas de agua dura como el Garraf conviene vigilar la cal desde el primer momento. Para subir el pH, utiliza siempre productos específicos pH+; para bajarlo, pH- (bisulfato sódico o ácido específico para piscinas). Evita en todos los casos productos industriales no formulados para uso en piscinas.
Una vez equilibrada el agua, aplica un tratamiento de cloro de choque, deja actuar el tiempo indicado por el fabricante con la depuradora en marcha y añade después un antialgas específico de invernaje.
El invernaje del equipo de filtración
El sistema de filtración es el corazón de la piscina y también uno de los elementos que más sufre en invierno si no se protege correctamente.
Limpieza del filtro, según el tipo:
- Filtro de arena: lavado a contracorriente y enjuague completos.
- Filtro de cartucho: limpieza con agua a presión (y sustitución si está muy desgastado).
- Filtro de diatomeas: limpieza y reposición del medio filtrante si es necesario.
Si la instalación lo permite y la piscina no se va a usar durante meses, se puede desmontar la bomba y guardarla en un lugar seco y ventilado. Nunca arranques una bomba en seco. Lubrica juntas y válvulas con grasa de silicona específica para piscinas para evitar que se agarroten.
Cubierta de invierno: protección imprescindible
Instalar una cubierta de invierno no es opcional si quieres conservar el agua en buen estado. Una buena cubierta:
- Reduce la entrada de suciedad.
- Limita la proliferación de algas al bloquear la luz.
- Disminuye la evaporación.
- Protege frente a lluvia y viento.
En el clima mediterráneo costero funcionan especialmente bien:
- Cubiertas opacas de invierno, económicas y eficaces.
- Lonas de seguridad, muy recomendables si hay niños o mascotas en casa.
- Cubiertas automáticas, la opción premium para piscinas de uso intensivo.
Asegura siempre una correcta fijación: en el Garraf el viento puede levantar cubiertas mal ancladas. Revisa periódicamente y retira el agua acumulada sobre la lona tras lluvias intensas, para que no se hunda ni se dañe.
Mantenimiento químico durante el invierno
Aunque no se utilice la piscina, el agua sigue siendo un medio vivo, expuesto a la intemperie. Un mantenimiento mínimo pero constante es suficiente para mantenerla estable y evitar tratamientos de choque en primavera.
Filtración: mantén la depuradora funcionando entre 2 y 4 horas diarias, ajustando según la temperatura. No detengas nunca la filtración por completo durante semanas: el agua estancada es la puerta de entrada para las algas.
Rutina de control, cada 10-15 días:
- Comprueba el pH y ajústalo si es necesario.
- Mantén el cloro entre 1 y 3 ppm, por ejemplo con pastillas de disolución lenta en un dosificador flotante.
- Añade antialgas preventivo si la cubierta no bloquea toda la luz.
En zonas de agua dura conviene usar además, de forma periódica, un secuestrante de cal y metales para evitar incrustaciones en tuberías y elementos del vaso.
Limpieza física periódica
Una limpieza ligera pero constante evita el temido fondo verde en primavera.
Cada semana:
- Vacía los cestillos de los skimmers y el prefiltro de la bomba.
- Cepilla paredes y línea de agua.
- Aspira el fondo cuando sea necesario.
Revisa también juntas, sellados y elementos plásticos: la humedad del invierno en el Penedès puede favorecer la aparición de moho si se descuidan estas zonas.
Revisión mensual del equipo técnico
Dedica una vez al mes una hora a revisar:
- Estado de la bomba y ausencia de ruidos extraños.
- Válvulas, tuberías y posibles fugas.
- Programador y cuadro eléctrico.
- Escaleras y focos (limpieza y comprobación).
Si tu piscina cuenta con clorador salino o paneles solares, revisa también sus parámetros y estado general. Ante cualquier anomalía importante, es preferible contactar con un servicio profesional de mantenimiento de piscinas en Garraf y Baix Penedès antes de que el problema se agrave.
Calendario orientativo de mantenimiento invernal
- Septiembre-octubre: revisión del equipo, encargo de productos y, si procede, reserva del servicio profesional.
- Octubre-noviembre: invernaje: limpieza a fondo, equilibrado del agua, cloración de choque y colocación de la cubierta.
- Diciembre-febrero: rutina de control cada 10-15 días (pH, cloro, antialgas) y limpieza física semanal.
- Marzo: preparación para la apertura, aumento progresivo de la filtración y limpieza profunda.
Errores comunes que debes evitar
La mayoría de los problemas que vemos cada primavera se repiten año tras año y están directamente relacionados con un mal invernaje o con la falsa creencia de que en invierno no hay que hacer nada:
- Parar completamente la filtración durante semanas.
- Descuidar el pH y no revisarlo tras lluvias intensas.
- No usar cubierta de invierno.
- Excederse con el cloro pensando que «así no habrá problemas».
Estos errores suelen traducirse en algas, agua turbia y sobrecostes al llegar la primavera.
Apertura de la piscina en primavera
Gracias a un buen mantenimiento invernal, la apertura será rápida y sencilla:
- Retira la cubierta y límpiala antes de guardarla.
- Filtra varias horas al día durante los primeros días.
- Ajusta los parámetros químicos (pH, cloro, alcalinidad).
- Cepilla y aspira a fondo.
En pocos días la piscina estará lista para el baño.
Confía en profesionales
Por experiencia, sabemos que un buen mantenimiento de piscina en invierno marca la diferencia entre una apertura rápida y económica o varios días de problemas al iniciar la temporada.
Si no dispones de tiempo o prefieres máxima tranquilidad, un servicio profesional garantiza resultados y evita sorpresas. En Jardívida ofrecemos el mantenimiento integral de piscinas en Garraf y Baix Penedès durante todo el año, incluido el invernaje.
Con un buen invernaje, tu piscina llegará a la primavera en perfectas condiciones. Y eso se nota en el agua… y en el bolsillo.



