El otoño llega al Garraf y Baix Penedès como un bálsamo. El calor implacable del verano da paso a temperaturas suaves y las ansiadas lluvias devuelven la vida a un paisaje sediento. Instintivamente, bajamos la guardia en el jardín, pensando que los problemas de plagas y enfermedades son cosa del verano. Sin embargo, la realidad es muy distinta: el otoño inaugura una nueva temporada de desafíos, dominada por un enemigo silencioso y persistente: los hongos.
La combinación de humedad ambiental, noches más largas y temperaturas moderadas crea el caldo de cultivo perfecto para una serie de patógenos que pueden arruinar nuestras plantas si no actuamos de forma preventiva. La clave del éxito en esta estación no es la reacción, sino la anticipación y el uso de tratamientos respetuosos que protejan nuestro jardín sin dañar el ecosistema.
En esta guía profesional, te enseñamos a identificar los principales enemigos del otoño y a combatirlos con un arsenal de productos ecológicos eficaces y seguros.
El escenario del otoño: por qué tu jardín es vulnerable ahora
Para combatir un problema, primero hay que entenderlo. El jardín en otoño presenta una combinación de factores única:
- Humedad constante: Las lluvias y el rocío matutino mantienen las hojas mojadas durante más horas, un paraíso para la germinación de esporas de hongos.
- Menos horas de sol: El sol, nuestro mejor fungicida natural, tiene menos fuerza y actúa durante menos tiempo, permitiendo que las enfermedades se establezcan.
- Restos vegetales: La caída de hojas y flores marchitas crea una capa sobre el suelo donde los insectos y las esporas pueden invernar cómodamente, esperando la próxima primavera para atacar.

Enemigos a vigilar: plagas y enfermedades comunes en otoño
Mientras algunos insectos del verano desaparecen, otros toman el relevo. Pero los verdaderos protagonistas son, sin duda, los hongos.
Hongos: el principal dolor de cabeza otoñal
- Oídio: Es el famoso «polvo blanco» o ceniza que cubre hojas, tallos y brotes de rosales, evónimos, robles y cucurbitáceas. No mata a la planta de inmediato, pero la debilita enormemente al impedir la fotosíntesis.
- Roya: Se manifiesta como pequeños bultos o pústulas de color naranja o pardo en el envés de las hojas. Si pasas el dedo, mancha. Afecta a rosales, geranios, malvas y muchas otras ornamentales.
- Mancha negra: Típica de los rosales. Son manchas negras circulares con un halo amarillo alrededor, que provocan la caída prematura de las hojas, debilitando la planta para la próxima floración.
- Podedumbre gris (Botrytis): Es un moho gris y velloso que ataca a las partes más tiernas y flores, especialmente tras episodios de lluvia. Es común en geranios, ciclámenes y frutos blandos.
Plagas que se resisten a despedirse
- Caracoles y babosas: La humedad otoñal es su momento favorito. Salen por la noche y devoran brotes tiernos y hojas, dejando un rastro inconfundible.
- Cochinillas algodonosas y escudo: Estos insectos chupadores encuentran en las temperaturas suaves del otoño el clima ideal para reproducirse, formando colonias en tallos y bajo las hojas de cítricos, olivos y adelfas.
- Orugas de invierno: Ciertas mariposas nocturnas (como la plusia) siguen activas, y es el momento de vigilar la aparición de los bolsones de la procesionaria del pino.
El arsenal ecológico: productos, dosis y aplicación
La jardinería moderna y responsable prioriza los tratamientos preventivos y los productos de bajo impacto. Aquí te presentamos las herramientas más eficaces de nuestro arsenal ecológico.
AVISO IMPORTANTE: Las dosis aquí presentadas son orientativas. Consulta siempre y de forma prioritaria la etiqueta del producto adquirido, ya que la concentración puede variar entre fabricantes. Las dosis para prevenir suelen ser más bajas que las dosis para curar.
1. Azufre en polvo mojable
- Qué es: Un mineral natural con una potente acción fungicida y acaricida.
- Controla: Es el tratamiento ecológico por excelencia contra el Oídio. También tiene efecto sobre ácaros como la araña roja.
- Dosis recomendada: Preventiva y curativa, de 2 a 5 gramos por litro de agua.
- Aplicación: Pulverizar bien por toda la planta, incluyendo el envés de las hojas. ¡MUY IMPORTANTE! No aplicar en horas de pleno sol o con temperaturas superiores a 28-30°C, ya que puede producir quemaduras en las hojas.
2. Oxicloruro de Cobre
- Qué es: Un fungicida y bactericida de amplio espectro, permitido en agricultura ecológica.
- Controla: Es muy eficaz contra la Roya, Mancha Negra, Mildiu y otras enfermedades fúngicas. Se usa como tratamiento preventivo tras la poda en frutales.
- Dosis recomendada: De 3 a 4 gramos por litro de agua. En cítricos, la dosis puede ser menor.
- Aplicación: Es un tratamiento más fuerte. Se recomienda su uso para frenar infecciones activas o como tratamiento preventivo de invierno. Evitar mojar frutos que estén cerca de la recolección.
3. Jabón Potásico
- Qué es: Un insecticida de contacto que actúa disolviendo la cutícula de los insectos de cuerpo blando. Es totalmente biodegradable e inocuo.
- Controla: Muy eficaz contra Pulgones, Cochinillas algodonosas y Mosca Blanca.
- Dosis recomendada: De 10 a 20 mililitros por litro de agua (1-2%).
- Aplicación: Pulverizar al atardecer, mojando muy bien las colonias de insectos. No tiene efecto preventivo, solo actúa sobre los insectos que toca. A veces requiere varias aplicaciones.
4. Aceite de Neem
- Qué es: Un extracto del árbol de Neem con propiedades insecticidas, fungicidas y repelentes. Actúa por ingestión y contacto, y tiene un efecto sistémico suave (la planta lo absorbe parcialmente).
- Controla: Es un gran comodín. Actúa sobre Pulgones, Cochinillas, Orugas y tiene un efecto preventivo sobre hongos como la Roya y la Mancha Negra.
- Dosis recomendada: De 3 a 5 mililitros por litro de agua, a menudo mezclado con Jabón Potásico (que actúa como mojante).
- Aplicación: Como preventivo, aplicar cada 15-20 días. Como curativo, cada 7-10 días. Aplicar también al atardecer.
La vigilancia activa durante el otoño es la mejor herramienta. Un paseo semanal por tu jardín, observando el envés de las hojas y el estado general de las plantas, te permitirá detectar los problemas en sus fases iniciales, cuando un tratamiento ecológico es más eficaz y el éxito está prácticamente garantizado.



